Galindo Reyes, Moisés
Exclusión y sagrado son dos palabras que vertebran muchos de estos textos. También la voluntad de señalar los excesos de una civilización que esquilma y subvierte la propia vida que la sostiene; unas sociedades que, cada vez más en su delirio nihilista, giran vertiginosamente sobre sí mismas socavando su propia existencia.
Zonas de exclusión revela la presencia de un ámbito inmaculado donde la huella humana, o no ha tenido lugar o ha sido clausurada por múltiples circunstancias, y del que necesitamos reapropiarnos. (
) Porque somos unos invitados de la vida, conservarla en todo su esplendor debiera ser nuestra utopía presente; la lucha consciente de hombres y mujeres en lugar de una progresiva acción de explotación perturbadora. Los textos de Zonas de exclusión intentan situarnos ante esta dolorosa dualidad con la que convivimos. Dualidad que se traduce en una cierta melancolía, pero también en alegría y esperanza de que, aún, existan lugares rodeados de un aura de cierta pureza, paraísos posibles donde la vida, en palabras de Mircea Eliade, está saturada de ser.